7. Los momentos más importantes del proceso de institucionalización de la educación en México

El origen de las instituciones en nuestro país se comienza a gestar derivado de la conclusión de la fase caliente de la Revolución, pues es durante este periodo que el país comienza la reconstrucción nacional bajo las premisas de una nueva Ley Suprema en la cual, los artículos Los artículos 3º, 27º, 73º, 82º, 127º y 130º constitucionales, establecen de modo preciso, las bases para la transformación de la sociedad nacional en el marco del capitalismo. Durante esta transición se realizaron diferentes reformas y acciones para transformar el manejo del país como se llevaba hasta hacía unos años, algunas de ellas fueron: el reparto masivo de tierras, la reforma agraria integral, el cambio de modelo de gobierno de una dictadura aun estado regido por leyes e instituciones, el presidencialismo como figura centralizadora y concentradora del poder, se formularon leyes que establecieron bases de entendimiento entre obreros y patrones, la no reelección en el ámbito político, entre muchos otros.

 

Durante este periodo los principios de obligatoriedad, gratuidad y laicismo se volvieron prácticas cotidianas, estos nuevos ideales impactaron directamente en la educación pues, fue necesario hacer posible una educación cuyas premisas fueron “emancipación, liberación y capacitación” para el trabajo moderno.

 

Con la intención de hacer tangibles las premisas del artículo tercero constitucional, el estado se vio en la necesidad de fundar una nueva institución “la Secretaría de Educación Pública” en 1921. A partir de esta, José Vasconcelos fundador y primer secretario implementó campañas de alfabetización y dio cuerpo a las tres grandes expresiones de la Escuela Rural: Casas del Pueblo, Misiones Culturales y Escuelas Normales Rurales. Todas ellas con un objetivo común: la liberación mental, económica y social de los millones de mexicanos que padecieron la opresión y la explotación durante el porfiriato, pero también buscando lograr la credibilidad y legitimidad del Estado ante la sociedad civil.

 

Adicionalmente Plutarco Elías Calles tenía el ideal modernista de poner fin a la ignorancia, la escasez y la pobreza; dicho de otra forma liberar al pueblo de la explotación y el sometimiento mediante el trabajo, la educación, la razón y la ciencia. Esto demuestra que para Calles la piedra angular de la política era la reorganización y modernización de la economía nacional y que la educación era el instrumento perfecto para lograrlo.

 

Durante el proceso de configuración de la institución escolar que conocemos al día de hoy una definición fundamental fue la del trinomio desarrollo económico – industrialización – educación, ya que el México institucionalizado (1940 – 1970) necesitaba urgentemente una educación basada en el orden y la concordia, pues requería formar a ciudadanos obedientes y disciplinados, capaces de adaptarse a la automatización de los procesos productivos. Adicionalmente y como premisa, la educación debía garantizar a los ciudadanos una mejor posición en la sociedad.

 

Teniendo lo anterior en cuenta el estado diseño un proyecto denominado Escuela de la Unidad Nacional que durante 30 años, tendría diferentes nombres entre los años 1940 a 1970, manteniendo los mismos objetivos a mediano y largo plazo; la formación de mexicanos con la preparación técnica suficiente para manejar adecuadamente las nuevas tecnologías.

 

Cuando Manuel Ávila Camacho llegó a la presidencia, la Secretaría de Educación dio comienzo a la reorganización con base en el crecimiento de los servicios, las necesidades técnicas y del sistema educativo. Octavio Véjar Vázquez fue el encargado de llevar a cabo dicho cambio, pues suprimió la coeducación, las Escuelas Regionales Campesinas, moralizó al magisterio y sostuvo que los principios de la escuela socialista eran contrarios a los términos de democracia.

 

En su empeño constante de transformar la educación, elaboró la Ley Orgánica de Educación para reglamentar el artículo tercero constitucional. Derivado de esto, nuevos planes, programas, contenidos y métodos de enseñanza, se implantaron en todas las escuelas del país sin distinguir entre rurales y urbanas.

 

El enfoque de la escuela rural se transformó fomentando la idea de progreso y conocimiento. Durante este periodo Jaime Torres Bodet tuvo que asumir el cargo de Secretario de Educación y es considerado el autor del proyecto educativo del modelo económico desarrollista y el último de los grandes secretarios de educación de este siglo.

 

En agosto de 1944 el presidente Ávila Camacho firmaba una Ley que formalizaba la campaña de alfabetización que emprendería el nuevo Secretario para combatir el analfabetismo; derivado de esto se estableció el Comité Administrativo del Programa Federal de Construcción de Escuelas (CAPFCE).

 

Manteniendo el ideal de dar unidad a la educación, sustituyó el plan de cuatro años de estudios usado en las escuelas rurales por el de seis años usado en las urbanas; reorganizó planes y programas de estudio de la educación en dos grandes apartados "instrumentales e informativas”, credo el Departamento de Enseñanzas Especiales, fundó la Escuela Norma Superior y el Instituto Federal del Magisterio en 1944-45 y reformó el artículo tercero constitucional.

 

Entre 1944 y 1946 logró establecer las bases para la constitución del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE). Gracias a todo esto el modelo desarrollista empezó a tener cuerpo y claridad en cuanto a orientación.

 

Sus sucesores se dedicaron a fortalecer el proyecto y con la llegada de Miguel Áleman a la presidencia se crearon “Ciudad Universitaria, Ciudad Politécnica de Santo Tomás, el Instituto Nacional Indigenista y el Instituto Nacional de la Juventud.

 

Manuel Gual Vidal pasó de la educación integral, a la educación para capacitar y crear bienes económicos de manera propia. José Ángel Ceniceros por su parte, formaría la Escuela de la Mexicanidad, que tendría como columna vertebral, desarrollar fuertemente desde el aula, sentimientos hacia el mexicano, lo mexicano y la formación moral y cívica para consolidar a la familia mexicana.

 

Durante los siguientes años se identifica un problema, en el país la educación no se planeaba. Derivado de esto el estado crea una instancia que se dedicaría a atacar esta problemática, el Consejo Nacional Técnico de la Educación (CNTE), de los trabajos realizados por la misma se llegó a la conclusión de que para resolver el problema nacional de la educación, este debía ser asumido como “compromiso del estado”. Así, con Adolfo López Mateos en la silla presidencial y el regreso de Jaime Torres Bodet el gobierno se dio a la tarea de configurar un proyecto educativo a largo plazo.

 

El Plan para el Mejoramiento y Expansión de la Educación Básica, conocido como Plan de Once Años, se había fijado como propósito, que al finalizar la década de los sesenta, ningún niño en edad escolar debía estar fuera de aula; mantener la satisfacción de la demanda real y hacer que todos los inscritos terminaran la escolaridad primaria.

 

Hacia 1965, el plan es reforzado con el principio de "aprender haciendo y enseñar produciendo", con la creación de Centros de Capacitación para el trabajo industrial.

 

En 1970, el estado Mexicano se da cuenta de que el modelo de desarrollo iniciado en 1940 está agotado y se dio a la tarea de pensar en un nuevo modelo económico. Para ello, requirió tomar en cuenta sucesos externos que influyeron de alguna manera, a reorganizar la economía nacional.

 

Derivado de todo esto, se retoma la vieja idea de un planteamiento integral de la educación, reorganizando las instituciones en cuatro universos: la educación humanística, la educación técnica, la educación normal y la educación para el desarrollo del campo y la explotación de los recursos del mar.

 

Junto con estas acciones y buscando formas de mejorar el proceso enseñanza aprendizaje en sus aulas, se crearon el Centro de Didáctica, el Centro de Nuevos Métodos –UNAM- y la Asociación Nacional de Universidades e Institutos de Educación Superior (ANUIES).

 

La continuidad en la línea, lo representarían los Centros Tecnológicos Más arriba, estarían las escuelas superiores que forman parte del IPN y los diversos Institutos Tecnológicos -sin eliminar el Tecnológico de Monterrey de sostenimiento privado y también se dio paso a la creación del Centro de Estudios Avanzados, y del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología –CONACYT

 

Las preocupaciones por mejorar y elevar la producción del campo y del mar, con recursos propios, también fue manifiesto al tomarse la decisión por transformar las Escuelas Superiores de Chapingo, Hermanos Escobar y Antón Lizardo a Universidades Agrícolas Autónomas.

 

Se impulsó la organización de los trabajos de educación extraescolar, mediante la instauración del Plan Nacional de Educación para Adultos y de la promulgación de la Ley Federal de Educación para Adultos, entre los años 1974-1975.

Los rezagos disminuyeron y la atención se elevó. En lo económico, con todo y que se mantuvo la planta productiva sin alteraciones graves, igual que el nivel de empleo, los salarios, así como el poder adquisitivo de la gran población; la economía nacional, mostraba serios problemas, al terminar el sexenio López Portillista.

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